El presidente Alberto Fernández encabeza hoy martes 24 la cumbre de mandatarios de la CELAC que se desarrollará en un hotel porteño, y que quedó marcada por la polémica en torno al venezolano Nicolás Maduro, quien al final no asistirá.
La VII Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) tendrá lugar desde las 9:30 en el Hotel Sheraton de la ciudad de Buenos Aires.
La cumbre de la Celac será histórica porque contará con la presencia de los 33 países que la componen y, además, porque implica el regreso de Brasil tras los años de gestión de Jair Bolsonaro. En el documento final se espera que haya una fuerte defensa de la democracia y las instituciones, en medio de las crisis desatadas en las últimas semanas en Perú y Bolivia como también la violenta protesta de bolsonaristas que tomaron los edificios de los tres poderes del Estado a una semana de la asunción de Lula. Otra de las expresiones tendrá que ver con resaltar a Latinoamérica como “zona de paz” frente al conflicto bélico que sucede en Ucrania.
por su parte, Venezuela confirmó que Nicolás Maduro no asistirá a la cumbre y en su lugar enviará al canciller, Yván Gil Pinto. En un comunicado, el gobierno bolivariano denunció que había un plan «de la derecha neofascista» para agredir a la delegación de ese país. En la previa, hubo fuertes críticas de políticos respecto a la situación política y denuncias por violación de derechos humanos en Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Las críticas de ciertos sectores de la oposición sobre la presencia de Venezuela, Cuba y Nicaragua respecto a la situación de los derechos humanos en esos países y las formas de gobierno no fueron desoídas por Alberto Fernández y Lula da Silva. En la conferencia de prensa que brindaron en Casa Rosada apuntaron a que los problemas de esos países sean resueltos por esos países y no por imposición externa. Da Silva llamó a “respetar la autodeterminación de los pueblos” y señaló: “Así como estoy en contra de la ocupación territorial rusa en Ucrania, estoy en contra de muchas injerencias en procesos de Venezuela». Por su parte, Fernández destacó que “la preocupación” debe pasar por garantizar “el diálogo entre venezolanos, que recuperen la convivencia democrática y que sus derechos sean respetados».
Fernández y Lula ambos presidentes expusieron su estratégico vínculo político, pero también su muy buena relación personal. Los dos se definieron como “amigos” y Da Silva recordó con los ojos llorosos el día que Fernández lo fue a visitar cuando estuvo detenido en Brasil. Escuchaban sus palabras los ministros locales y brasileños vinculados a las carteras que firmaron los entendimientos. Entre los más destacados, el ministro de Economía, Sergio Massa, y su par del país vecino, Fernando Haddad; quienes luego brindaron una conferencia de prensa sobre los detalles del acuerdo para fortalecer el intercambio comercial.






